Esta estatua es un homenaje a los cientos de miles de combatientes sandinistas que se sumaron a la insurrección popular que derribó a la dictadura somocista (1934-1979) que gobernó Nicaragua por más de 40 años. La estatua está en el centro de Managua a pocas cuadras de la Cancillería, el Palacio Presidencial, y la Asamblea Nacional.