El 9 de abril del 2009, la Iglesia Católica con sede central en El Vaticano, nombró al cura Silvio Báez como Obispo Auxiliar de Managua. Monseñor Báez, quien se ha caracterizado por su discurso florido a favor de los 'valores' democráticos (que tradicionalmente se han inclinado por la preservación de los privilegios de las élites locales-la minoría de la población nicaraguense), y por sus críticas feroces en contra del Sandinismo, creando la impresión de que la labor cristiana es tomar esta postura (el Sandinismo tradicionalmente se ha inclinado por beneficiar a los pobres y marginales nicaraguenses-la mayoría de la población que historicamente ha sido explotada por la minoría opresora que se jacta de ser 'ultra-democrática').
Por la importancia en estos momentos electorales, reproduzco el siguiente artículo de Amaru Barahona, publicado originalmente en El Nuevo Diario, el día 6 de octubre del 2011.
Este breve artículo hace preguntas importantísimas que nos estimulan para abrir bien los ojos y ver con claridad el papel histórico de la iglesia como institución corporativa transnacional, que historicamente ha estado muy largo de la democracia y muy cerca de las élites tradicionales que nos han saqueado por tantos siglos.
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¿Qué sabe el señor Silvio Báez de democracia?
Amaru Barahona | Opinión
END 6 de octubre 2011
El señor Silvio Báez pertenece y habla en nombre de una institución que es el Estado teocrático más antidemocrático del planeta. En este Estado teocrático el poder se estructura piramidalmente de arriba para abajo, sin asignar ninguna representación ni participación sustantiva a los miembros de base. ¿Quién elige al jefe del Estado teocrático, el Papa? Un círculo oligárquico de cardenales que a su vez son nombrados, no electos, por el Papa anterior. ¿Quién elige a los obispos (¿quién eligió a Silvio Báez?)? Nadie. Son nombrados por el Papa. ¿Quién elige a los sacerdotes? Nadie. Son ordenados por los obispos. El Papa es un autócrata implacable que no rinde cuentas del ejercicio de su poder a ningún ser humano.
Además, el Estado teocrático al que pertenece el señor Silvio Báez es el más misógino de la tierra. A las mujeres no las dejan participar en ninguna instancia de poder. No pueden ser papisas, cardenalas, obispas, ni siquiera sacerdotas. Las mujeres existen para estar subordinadas a los machos.
Cuando el señor Silvio Báez, con poses de luminaria cinematográfica, habla de democracia, no me merece ningún respeto. No tiene ninguna autoridad moral. Me parece un vulgar vocero de los intereses imperial-oligárquicos en nuestro país.
Le aconsejaría que en vez de hablar de democracia se pronunciara contra la barbarie en nuestra legislación de prohibir el aborto terapéutico. Si hiciera esto, quizá comenzaría a escucharle con respeto.